1ª Ruta a pie: “La Fuentona”.
Volvemos sobre nuestros pasos, de nuevo en el puente, para iniciar “el descubrimiento” del río Abión, las tierras tobas que bordean la ribera le dan su nombre: tierras blancas, (“albi”=blanco). El camino nos guiará sin prisa, porque es tanto lo que hay que ver y sentir que sin duda surgirá espontáneamente la parte creativa que cada persona lleva implícita: poesía, imagen...la musicalidad del rumor del agua.

A contracorriente, del tiempo en que nos ha tocado vivir, de ese sin parar de las grandes ciudades, sin espacios para respirar, todavía queda, lo podemos comprobar, un reducto “único” que nos emociona, un vergel hecho a medida del hombre, se podría decir que sacado de otro tiempo, donde la naturaleza se mantenía virgen, incólume... como las aguas cristalinas que nos acompañan...
